domingo, 12 de febrero de 2017

Yo soy el que soy / I am that I am (III)



Puede que realmente seamos dioses, pero sin escuela. Necesitamos aprender.
(Ibrahim S. Lerak, Cuaderno de Notas)

No es posible la educación de masas, solo la de individuos. Lo contrario es adoctrinamiento y va en contra de la libertad.
(K, anotacioes dispersas)

La escuela, la fábrica y la cárcel constituyen las tres grandes instituciones donde se forja, populariza e interioriza la noción de un sujeto autoconsciente responsable de sus actos.
(Raimundo Cuesta, La escolarización de las masas, un sospechoso y "feliz" consenso transcultural, Cuadernos de Pedagogía, 334, 2004))



Había causado impacto el último conferenciante provocando con su "somos dioses" así que le pedimos una tercera intervención que resumiera el tema y nos aclarara algunos puntos ya que los debates anteriores habían sido largos, interesantes y realmente incitadores.

Podemos resumir lo expuesto anteriormente en unas pocas afirmaciones con las que podemos estar o no de acuerdo, pero que son reales:
     .- lo que vemos en los demás es nuestro yo en fragmentos, tanto lo que nos         gusta como lo que no nos gusta
     .- todo lo que existe es producto de un sueño
     .- detrás del sueño está nuestro cuerpo
     .- si no nos gusta nuestra vida o cambiamos el sueño o nada pasará
     .- sólo tenemos un enemigo para cambiar: nosotros mismos

Pero hay que ser sinceros y honestos, no basta con soñar ni desear. Ya hemos dicho que el deseo ha de ser profundo, real, visceral; pero no basta, hace falta un plan, sin plan es solo un deseo ligero, no un sueño. Hay un plan secreto, interno, que es el de no hacer nada porque nos destruye, destruye lo que hemos hecho y logrado hasta ahora. Es el que elaboramos internamente para no salir de la zona de lo conocido, del confort de lo habitual. La verdadera lucha es contra el yo que nos impide ser libres. 

Mucha gente lleva una vida que podríamos llamar insulsa en el fondo, como hipnotizados por la sociedad y uniformados vamos hacia la muerte del hombre individual. El camino de la insatisfacción permanente nos lleva a abandonar todo intento de salir del círculo. Darse cuenta de ello es el primer paso para reconocer que somos nuestro obstáculo para el desarrollo de nuestras capacidades. SOÑAR, con mayúsculas, nos evita ser marionetas. La vida no es la causa y el hombre el efecto, es al revés. Yo sueño y creo realidad y por ello mi vida. En los demás vemos lo que hay que hacer y lo que hay que eliminar porque todo está en nosotros. Soñar también es jugar a "quita y pon". Quita de ti lo malo que ves en los otros, pon lo que admiras de ellos. Nos es más que potenciar lo que tenemos y somos. "Ellos" son nuestra proyección. No hemos de crear nada nuevo, lo tenemos dentro.

Cierto es que es una guerra con muchas batallas que solo se ganan con dos armas: voluntad y constancia. Lo que cuenta es el compromiso interior y el saber reaccionar; evitar que el pensamiento negativo nos vaya corroyendo. El sueño es realidad sin tiempo, es la semilla de la creación. El mundo es como es porque nosotros somos como somos y no al revés. 

En cuanto a lo de ser como dioses ... bueno, moriremos. La inmortalidad no es evitar la muerte más bien es amar (del a-more: no muerte), crear y perdurar en los sueños. Pero antes de acabar una última reflexión: el deseo material no es sueño, es tiempo y no podemos poseer el tiempo. El sueño es la ausencia del tiempo, solo así creamos realidad.

Siguieron las intervenciones de los asistentes, una vez más la ponencia había sido provocadora, muy provocadora de hecho. ¿La consecuencia? Cuando llegamos todos a casa éramos dioses en potencia.



4 comentarios:

  1. Un buen inicio para el desarrollo personal. Me ha gustado pero hay algo que no me queda claro: si la potencialidad de ser dios la llevo dentro ¿cómo es que me cuesta tanto dar el paso a desarrollarla? Si, claro, mi antagonista soy yo, pero debería ser más fácil tomar la determinación de desarrollarla. ¿Hemos de esperar que llegue un momento de desespero? ¿Realmente basta la voluntad? ¿Podemos enseñarlo en el colegio y alentarlo? Y si es así ¿no crearemos una sociedad aún más individualista y más autista por no decir egoísta?

    ... El orador me provoca y yo (me) pregunto...

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  2. Gracias por el apunte Herminio.
    Desde pequeños nos condicionan a que no seamos alguien diferente a lo que quiere la sociedad. Es tan fuerte el condicionante y tan arraigado que es difícil salirse realmente de la norma impuesta. Por esto es más fácil que en los momentos de desespero o de impotencia sea la última solución y nos lleve a donde la razón no lo ha conseguido.

    Se puede enseñar, alentar... pero va en contra de la educación actual. No crea una sociedad más egoista o más autista porque no está reñido con la cooperación. En realidad la alienta ya que vemos claramente lo que queremos y que para ello debemos contar con los demás.

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  3. Muchos mortales tiene miedo a soñar y ver reflejadas en sus sueños sus miserables vidas. Por eso es más fácil acomodarse y no cambiar nada, siempre pensando en un "más adelante"(futuro) que en el fondo saben que nunca cambiará. Algunas personas viven como si fueran a vivir la vida 400 años. Grácias por recordarnoslo. Un capón de vez en cuando no va mal nunca

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  4. Gracias por el apunte :))
    No todo el mundo tiene la fuerza necesaria para querer cambiar o no la tiene en todo momento. La flaqueza es la característica humana más extendida, pero es erradicable.

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